Me encantan las camisetas de rayas

Me encantan las camisetas de rayas

Me di cuenta de que estaba enganchada el día que me compré dos camisetas de rayas idénticas, una con un volante y otra sin él. Nunca me arrepentí de aquella adquisición (no fue hace mucho), y desde aquel momento supe que lo mío no tenía cura, pero lo mejor de todo es que no estaba sola en este mundo (de locas ‘navy-adictas’). Las adictas a las camisetas de rayas existen y no somos unas pocas. Además, de un tiempo a esta parte habréis notado que el navy ya no es sólo para la primavera y el verano, ahora también es para el otoño e incluso para el invierno. Siento mucho si algunas de las que leéis este post no podéis con ellas (aunque conozco poca gente a la que le generen fobia, más bien al contrario)

Poco a poco, y conforme he ido profundizando en esta montaña rusa de vida que llevo y que se mueve entre el periodismo y la moda, se me han ido desvelando solitos algunos de los grandes enigmas de la humanidad y uno de ellos es…. ¿qué tienen las camisetas de rayas para que nos enganchen tanto? Y la respuesta es… BUEN ROLLO y VERSATILIDAD.

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Mi adorada camiseta de rayas. Foto: Pinterest.

 

  • Sus posibilidades no se acaban nunca. Una camiseta de rayas puede tener botones, corazones, tener un dibujo o ir lisas, cuello de pico o redondo, manga larga o corta… y así hasta el infinito y más allá. Esta versatilidad consigue que nos las queramos comprar todas, a riesgo de parecer unas locas absolutas.
  • En primavera nos recuerdan que pronto llegará el verano, y en otoño nos alegran pensando que el tiempo de sol y playa volverá otra vez.
  • Las puedes combinar con un look ejecutivo y con un look informal. Y para muestra, un ejemplo. Ponte una camiseta de rayas con manga francesa y cuello redondo con una falda de tubo en color gris, una americana o blazer más formal y unos tacones. Ahora, combínala con unos vaqueros y unas zapatillas deportivas. Ahí lo tienes. Eso es versatilidad.
  • Las camisetas de rayas no tienen edad. Lo mismo para una niña, que para una adolescente, que para una mujer hecha y derecha o, si me apuras, para una mujer madura. Las rayas siempre son una opción factible (y no siempre tienen por qué hacerla a una más gorda)
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Camiseta de rayas con falda. Foto: Pinterest.

 

Pero no nos quedemos aquí, queridas mías, avancemos. O mejor, retrocedamos un poco…

¿De dónde vienen las camisetas de rayas?

Del uniforme oficial de los marineros franceses, que se unificó a mediados del siglo XIX. Seguro que os suena la vestimenta:

  • Pantalón blanco de pata ancha.
  • Camisa blanca de cuellos azules (hoy en día la vemos popularizada en los trajes de Comunión marineros de los niños).
  • Un jersey de rayas sin botones ni enganches, que llevaban a modo de prenda interior, y que también les permitía ser vistos a distancia.

Pero ¿quién popularizó y trasladó las camisetas de rayas a la calle? Una de las primeras, sin duda, fue Gabrielle Chanel. La diseñadora abrió su segunda tienda en Deauville, conocida precisamente por sus playas. Si habéis visto la película sobre su vida, recordaréis a la actriz Audrey Tatou encarnando la figura de la famosa creadora francesa, paseando por la playa con sus pantalones blancos o azules y su eterna camiseta de rayas. No fue la primera, pero sí una de las que más marcó con su look navy. Podríamos decir que Chanel fue una influencer de la época 🙂

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Gabrielle Chanel en Deauville. Foto: Pinterest

 

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Audrey Tatou encarnando a Chanel. Foto: Pinterest.

 

También Yves Saint Laurent, con su colección ‘Matelot’, fue un pionero a la hora de llevar el navy a la calle, popularizarlo e, incluso, convertirlo en un estampado presente en grandes pasarelas y alfombras rojas (un lujo fuera de nuestro alcance, pero… ¡oye! nosotras también sabemos darle un toquecito especial).

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El navy como una forma de entender la moda

Sin exagerar ni un pelo os diré, que no entiendo la moda sin una camiseta de rayas, ya sea en verano o en invierno. Es positiva, alegre, dinámica, juvenil, elegante, pero desenfadada a la vez… Aún no le he encontrado un pero, aunque estoy abierta a sugerencias.

Diréis que soy una pesada, pero de un tiempo a esta parte percibo que estamos más abiertas al navy de lo que lo estábamos hace un tiempo. Echo la vista atrás y, en algún momento de mi vida, me recuerdo llevando algo con rayas, o de estilo marinero. Es atemporal y siempre vuelve a mi, de una forma y otra.

La moda es algo tan democrático, pero tan esclavo a la vez… ¿No os resulta peculiar e irónico? Un@ puede ponerse lo que quiera, pero acaba claudicando con aquello que se más lleva prácticamente sin darnos cuenta. Sin embargo, el navy siempre está ahí, como opción y como recurso, cuando no sabes qué ponerte y cuando sí lo sabes pero acabas en tu adorada pasíón.

Las camisetas de rayas me tienen robado el corazón, y creo que se ha notado un poco en lo pesadita que me he puesto con las nuevas camisetas ¿Las habéis visto? Prometo enmendar ‘la densidad navy’ con muchas camisetas lisas en diferentes colores, para las que prefieren algo más sencillo. ¡Sed felices!

 

 

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