La vida después de mi

La vida después de mi

Ella pensó que era el final de su vida, “la vida después de mi”, pensó, sin darse cuenta de que en ese preciso momento empezaría a vivir. No lo supo entonces, pero sí un poco después. Es lo que tiene el tiempo, que todo lo coloca en su sitio. Bendito él. Un día te crees dentro de la tormenta perfecta, y al cabo comprendes que sólo era una nube que te desplazó de tu centro, un centro irreal. ¡Qué tonta fuiste! ¡Qué tonta fue! Lo sabe porque luego encontró otro centro… suele pasar. Nada es verdad y nada es mentira. Sólo es un momento pequeño, un instante minúsculo, apenas un rasguño en el universo. Después, cuando lo piensas bien, ese momento se dilata tanto… y lo ves, lo ves todo con claridad ¿Por qué antes no? Porque no tenías la lupa del tiempo y porque, de lo contrario, la vida sería demasiado fácil y no estaría hecha de caídas contínuas y levantares costosos. Así nos construimos a nosotros mismos, al ser que somos.

No, realmente aquel no era el final, era el principio. Ahora lo veía, y sin embargo entonces creyó ahogarse, creyó morir. Menos mal que no…

Fotos Amor
Fuente: Pinterest

Ocurrió en primavera y ella pensó que era la peor estación para estar triste, porque es justo el momento en el que el sol empieza a salir. Lo que ella no sabía era que, en realidad, lo que le había llegado era el final de la tristeza, y no el principio. Le venía fatal cualquier tipo de pena, porque básicamente eso no combinaba con el buen tiempo que estaba a punto de suceder. Ilusa… la locura de vivir es lo que combina con el sol, con el calor, y a ella le llegaba la dosis justa en el momento exacto. Entonces quiso huir de sí, ahora pagaría por volver a aquella pena a sabiendas de que el camino sólo tenía una dirección, sin desvíos. A sabiendas de que cada paso que daba hacia delante le conducía directamente a la felicidad. Si lo hubiera sabido entonces, lo hubiese vivido con más intensidad. Piénsalo bien ¿y quién no? Pero nadie nace sabiendo, aunque a veces tú creas que lo sabes todo, cuando en realidad siempre serás becario de la vida. No hay más.

Así, en este contexto, lo conoció a él. Mejor. Alguien se lo puso delante, porque era imposible que se pareciese tanto a lo que ella buscaba. Las casualidades existen, sí, pero no de esta forma. Lo quiso desde el minuto cero, eso también lo supo después, cuando el puzzle empezó a encajar. Entonces sólo era un chico guapo que le abría la puerta del coche al salir y entrar, que le decía “amor” y le recordaba lo bonita que era siempre, incluso nada más despertar, así, con los pelos locos y las ojeras profundas. Se le había olvidado… ¿por qué no nos lo decimos más a menudo? Porque nos miramos y sólo vemos la imperfección, y somos seres tan bellos. Pero lo enterramos bajo una capa de miedos e inseguridades. Él le quitó esa capa (y muchas más) y le recordó que nada es tan serio en esta vida como para estar triste tanto tiempo.

Couples
Fuente: Pinterest

Lo conoció una tarde anocheciendo, cuando el día ya no daba para más. Era perfecto, se veía venir, pero incluso así era demasiado para una sola noche y ella pensó que aquello era fruto de la locura de vivir. Inmensa, pero locura al fin y al cabo. No podía ser y era una pena, porque le encantaba. “Llámame cuando quieras“, le decía ella, cuando en el fondo no quería dejar de oír su voz nunca. Él le dijo que la llamaría y ella supo que si todo encajaba era posible que la vida les diera una oportunidad. Sólo había un problema: la distancia ¿Y qué es la distancia? Son kilómetros. Eso no es nada. Es coger un coche, un tren o un avión si me apuras, es hacer planes de fin de semana, es tener el tiempo justo para reír sabiendo que es absurdo malgastarlo en discutir, así que no discutían casi nunca (decir nunca tampoco sería fiel a la realidad).

Y así llegó el verano, inolvidable. Y para cuando el otoño asomaba el bigote…ya no había marcha atrás. Él ya se quería quedar para siempre y ella quería que él no se fuese nunca.

El primer amor
Fuente: Pinterest

Comentarios (2)
  1. Noe dice:

    Oohhh Alicia. Qué bonito! Y podría decir que la primera foto eres tú, jejejeje…me encantó esa frase del final”Él ya se quería quedar para siempre y ella quería que él no se fuese nunca.”
    Enhorabuena ;-);-)

    1. Una Caja de Botones dice:

      Muchas gracias Noe! En realidad, la tienda online es una tapadera, lo que mejor se me da es regalar historias como esta, porque nos sacan una sonrisa ¿Verdad? Sí, la de la foto soy yo 😉

Enviar una respuesta

Your email address will not be published. Required fields are marked *

Por favor introduce el código que se ve en la imagen *